http://cienciaymisterios.com.ar/bienvenidos/ciencia-y-misterios/portentos-celestes-la-antigua-era-de-los-ovnis/

Enlace: Portentos Celestes, la era antigua de los ovnis (La Señal Ciencia y Misterios)

Enlace: Portentos celestes, la era antigua de los ovnis.
Invitamos a leer este artículo realizado para la revista digital de “La Señal (Ciencia y Misterios)”, sobre apariciones misteriosas en los cielos de la antigüedad, resgistradas en crónicas de época. Autoría de Mariano Mancini, para “La Señal (Ciencia y Misterios)”. Click en el enlace de arriba para ingresar a la nota o verla desde aquí ingresando en “Leer más”.
PORTENTOS-800x445

 

Desde los anales de la historia humana registrados a través de los siglos han quedado al descubierto las extensas referencias y enumeraciones a hechos puntuales, en los cuales la actividad en los cielos fué sorprendente o al menos, muy llamativa. De acuerdo a cada individuo en su época, se utilizaban parámetros comparativos acordes, para poder interpretar o identificar lo que en las alturas se observaba. Aunque no puedan tejerse una totalidad de conclusiones, la realidad es que estos hechos fueron vistos, registrados y al día de hoy inmortalizados.

Es de público conocimiento que todas las culturas, étnias y religiones de la tierra han dejado registro en sus libros sagrados y leyendas, de su contacto directo con los dioses y la divinidad como la fuente de la sabiduría y creación. Pero, ¿Por qué hacer referencia al registro de libros sagrados y leyendas?, justamente porque los hechos que vamos a exponer a continuación, en su mayoría, no pertenecen a esta categoría, sino que al contrario, son relatados sin una lírica sagrada o mitológica y sí en condición de crónicas de sus respectivas épocas. Como dijimos antes, así fueron vistas y asentadas estas actividades celestes por reconocidos historiadores, escritores, científicos, exploradores, políticos y militares de la antigüedad.

Si bien podrían explicarse científicamente varios de estos prodigios de los cielos antiguos, aún quedan muchos que hoy parecen no encontrar respuesta, o mejor dicho, si comparamos las descripciones con las actuales, queda en evidencia que allí participaron estas aparentes inteligencias. Pensemos que en la antigüedad y respecto a los parámetros sociales y culturales, al no entenderse estos hechos o manifestaciones, obviamente se los relacionaba con prodigios de la divinidad.

Es bueno y hasta necesario hacer una recopilación de estos datos para refrescar la mente y notar que estas actividades sucedían en tiempos remotos, por eso nos propusimos hacer un estudio yendo a consultar las fuentes bibliográficas originales. Son tantos los hechos en el cielo antiguo que no alcanzaríamos a citar todos, pero sí hacer un estudio de las fuentes originales con los hechos más significativos de la presencia de estos avistamientos en el pasado.

Tito Livio (59 a. C. – 17 d. C.), gran historiador romano, en su obra “Ab urbe condita” nos relata la historia de los primeros siglos de Roma desde su fundación en el año 753 a. C. hasta el 292 a. C., allí podremos observar una serie de extraños sucesos que se produjeron en este tiempo.

(Año 218 a. de C.) Durante aquel invierno acontecieron muchos portentos en Roma y sus proximidades; […] Se vio una nave fantasma navegando por el cielo; el templo de la Esperanza. En territorio amiterno, fueron vistos seres de forma humana y vestidos de blanco, pero nadie se les acercó. [Ab urbe condita Libro 21 – cap. 62]

prodi_02

(Año 217 a.C.) En Arpos (cerca de la actual Foggia) se vieron escudos en el cielo y el Sol apareció luchando con la Luna; en Capena se vieron dos lunas durante el día; […] en Civita Castellana (antigua Faleria, Italia) el cielo pareció partirse como con una enorme brecha (un gran fisura) con una luz resplandeciente en ella. [Ab urbe condita Libro 21 – cap. 1] 

(Años 214 a.C.) En Atri (la antigua Hadria) fue visto un altar en el cielo con hombres vestdos de blanco en pie en torno a él. [Ab urbe condita Libro 24 – cap. 10]
En Riet (la antigua Reate, considerada en aquel tiempo el ombligo de Italia) se vio volar una enorme roca y al Sol inusualmente rojo, de hecho como del color de la sangre. [Ab urbe condita Libro 25 – cap. 7]
Se dijo que en Alba fueron vistos dos soles, y en Fregellas se hizo la luz durante la noche. [Ab urbe condita Libro 28 – cap. 11]
 

Otro controversial escritor de la antigua Roma fué Julius Obsequens, poco se sabe de él, pero se cree que vivió en el siglo IV. Será eternamente recordado y reconocido por relatar los sucesos extraordinarios de la Roma antigua (del 249 al 12 a.C.) en su obra póstuma “El Libro de los Prodigios”. Como dijimos anteriormente, no en vano fué controversial, miremos a continuación algunos pasajes.

(Año 163 a.C.) Durante el consulado de Tiberio Graco y Manio Juvencio. En Capua fué visto el sol durante la noche. En Formias fueron vistos dos soles durante el día. Se inflamó el cielo. En Concio resultó abrasado un hombre por el reflejo de un espejo. En Pisauro, durante la noche, brilló algo parecido al sol. [Libro de los Prodigios Cap. 14]

(Año 122 a.C.) En la Galia se contemplaron tres soles y tres lunas. [Libro de los Prodigios Cap. 32]prodi_03

(Año 104 a.C.) Durante el consulado de Cayo Mario y Cayo Flavio. Dio la impresión de que, en las dos fases del día (noche y mañana, o día y noche), combatían armas celestes, unas por el este y otras por el oeste, y que las del oeste resultaban vencidas. [Libro de los Prodigios Cap. 43]

(Año 91 a.C.) En el término de Espoleto cayó a tierra rodando una bola de fuego, y después de aumentar de tamaño pareció desplazarse desde el suelo hacia el este y con su volumen ocultó el sol. [Libro de los Prodigios Cap. 54]

(Año 42 a.C.) Cuando se estaba haciendo la expiación de estos prodigios a eso de la hora tercera del día se vieron tres soles que al cabo de un rato se fundieron en un solo disco. [Libro de los Prodigios Cap. 70] 

Pedro Sarmiento de Gamboa (1530 a 1532 – 1592) fue un explorador, historiador, astrónomo y científico español del siglo XVI. En su obra “Viaje al estrecho de Magallanes” nos acerca varias crónicas de su expedición. En la misma encontramos una llamativa experiencia.

(Domingo 7 de Febrero de 1580) Esta noche a una hora de noche a la banda del sueste quarta al Sur vimos salir una cosa redonda bermeja como fuego, como una darga, que iba subiendo por el cielo, o viento. Sobre un monte alto se prolongó; y estando como una lanza alta sobre el monte, se hizo como media luna entre bermeja y blanca. 

Marco Tulio Cicerón, (106 a. C. – 43 a. C.) notable político, filósofo y escritor romano en su obra filosófica “De divinatione” (De la adivinación) comenta el siguiente hecho:

(Año 44 a.C.) Así, pues, cuando se vieron dos soles y después tres lunas, cuando se observaron fuegos en el cielo, cuando se oyeron estremecimientos celestes, y cuando se entreabrió el cielo apareciendo globos de fuego. [De la adivinación, Libro Primero – cap. XLIII] 

En la obra “Historia romana” de Dion Casio Coceyano (155 – después de 235), historiador y senador romano, encontramos el siguiente pasaje:

(Año 223 a.C.) En Arimino brilló de noche una luz semejante a la del día, en muchos lugares de Italia aparecieron tres lunas de noche. [Historia romana, libro 12 – Zonaras VIII]

LinkSeltsame_Gestalt_so_in_disem_MDLXVI_JarEn una octavilla elaborada en agosto de 1566 por Samuel Coccius, estudioso de las Sagradas Escrituras y de las artes liberales, súbdito de Basilea (Suiza), es representado un fenómeno acontecido en dicha ciudad.

(7 de Agosto del año 1566) En el momento de la salida del Sol se vieron en el aire muchas esferas negras que hacia el Sol / se desplazaban con gran rapidez y celeridad / y también volviéndose unas contra otras libraban disputa / tornándose algunas rojas y fogosas / y luego se consumieron y disolvieron.

Pasemos a Plinio el Viejo (23 d. de C. -79 d. de C.), científico, escritor, militar y naturalista de origen latino formado en Roma. Fué un erudito de la época y su magna obra “Historia Natural” fue considerada de gran relevancia en materia científica. La misma, basada en antiguos escritos latinos y griegos trataba temas tales como botánica, medicina, meteorología, metalurgia, zoología, mineralogía, etc. “Historia Natural” es una gran enciclopedia científica de 37 libros, la cual hoy en día se puede tener acceso. Ya ubicados en tiempo, pasemos a remarcar los “portentos” que quedaron registrados en esta obra.

(Año 394 a.C.) Brillan también de forma similar las «vigas», que los griegos llaman docos. [Historia Nanutal Libro II Fragmento 26]

(Año 349 a.C.) También se produce un fuego que cae desde el cielo a las tierras con un tinte Fuego celestial, sanguinolento; no hay nada más espantoso que eso para aterrorizar a los mortales. [Historia Nanutal Libro II Fragmento 27]

(Año 76 a.C.) Se refirió exclusivamente en una ocasión, siendo cónsules Gneo Octavio y Gayo Escribonio, que una centella que advirtió una vez se vió desprender de una estrella, aumentó de tamaño en su aproximación a la tierra y, tan pronto como alcanzó las dimensiones de la luna, empezó a dar una luz como la de un día nublado; luego, al retroceder al firmamento, se convirtió en una «antorcha». Este fenómeno lo contempló el procónsul Silano juntamente con su comitiva. [Historia Nanutal Libro II Fragmento 35] 

Bernal Díaz del Castillo, soldado y cronista de la conquista española en México, en su obra póstuma “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España” nos deja un llamativo pasaje sobre las declaraciones de los aborígenes mexicanos.

prodi_05(Año 1568) “De las señales y planetas que hubo en el cielo de Nueva España antes que en ella entrásemos y pronósticos de declaración que los indios mexicanos hicieron, diciendo sobre ellos, y de una señal que hubo en el cielo, y otras cosas que son de traer a la memoria”. Dijeron los indios mexicanos que poco tiempo había, antes que viniésemos a Nueva España, que vieron una señal en el cielo que era como entre verde y colorado y redonda como rueda de carreta, y que junto a la señal venía otra raya y camino de hacia donde sale el sol, y se venía a juntar con la raya colorada; y Montezuma, gran cacique de México, mandó llamar a sus papas y adivinos para que mirasen aquella cosa y señal, nunca entre ellos vista ni oída que tal hubiese.”

Culminando este artículo notamos que muchos interrogantes se desencadenan, pero también vemos que estas evidencias escritas existen y son abundantes. No es absurdo pensar que estos objetos y apariciones inteligentes estuvieron desde siempre, que han pasado a ser parte de nuestra historia universal, siendo interpretados con los parámetros y concepciones según las épocas. Si leemos atentamente las crónicas, podemos ver que en reiteradas ocasiones se pueden relacionar con la divinidad, salvo que la presencia de estas inteligencias, antorchas, escudos, naves o globos se producía en ocasiones a veces específicas, tratando de dar alguna señal o a veces hasta influyendo directamente con el ser humano.

A pesar de que alguno de estos relatos históricos pudo haber sido un poco exagerado o adornado con un “tinte legendario”, sería un poco injusto decir que todo era un delirio o mala interpretación.

Es bueno tomar seriamente estos documentos, revisar, hacer un repaso de las descripciones y comparar con lo que hoy en día acontece. De esta manera podremos realizar una justa conclusión y ver como actuó el fenómeno a través de los siglos, tal vez esquivo en ocasiones pero influyendo sobre las personas. No en vano ha quedado registrada toda esta información en los libros del pasado. Sabemos que aunque se quiera borrar u ocultar la historia, ya es muy tarde, quizá nos falta ser un poco más curiosos.

¿Fueron las apariciones de la antigüedad, las mismas que las del presente? Parece ser que existió “La era antigua de los OVNIs”.

 

Mariano F. Mancini

 

Fuentes bibliográficas

Tito Livio – Ab urbe condita. Copyright (c) 1996 by Bruce J. Butterfield. – Copyright (c) 2010 – 2013. De la traducción del inglés al castellano. por Antonio D. Duarte Sánchez. Historia de Roma de Tito Livio, Fuente del texto inglés: Colección de la biblioteca: “Everyman’s Library” – Traductor al inglés: Rev. Canon Roberts – Editor: Ernest Rhys – Editor: JM Dent & Sons, Ltd., Londres, 1905
Referencia Online:
https://sites.google.com/site/adduartes/tito-livio

Livio, Tito / Obsecuente, Julio (1995). Períocas y fragmentos/ Libro de los prodigios. Madrid: Editorial Gredos.

Pedro Sarmiento de Gamboa – Viage al Estrecho de Magallanes. Imprenta Real de la Gazeta. Madrid, 1768.

Marco Tulio Cicerón – De la adivinación (Traducido del Latín por Francisco Navarro y Calvo) Barcelona. Editorial Orbis, 1985.

Dion Cassio – Historia romana, libros I-XXXV. Domingo Plácido Suarez. Editorial Gredos, Madrid, 2004.

http://es.wikipedia.org/wiki/Fenómeno_celeste_en_Basilea_de_1566

Plinio el viejo – Historia Natural Libros I-II – Introducción general Guy Serbat – Traducción y notas de Antonio ?onian, Ana M.a Moure Casas y otros – Editorial Gredos 1995.
Referencia Online: https://play.google.com/books/reader?id=s5CpZ6f9gpkC&printsec=frontcover&output=reader&hl=es&pg=GBS.PP1

Bernal Díaz del Castillo – Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. (Biblioteca Histórica UCM) – Emprenta del Reyno, 1632.

Mariano Mancini

Mariano Mancini

Diseñador Gráfico, entusiasta apasionado sobre el fenómeno OVNI, las civilizaciones desaparecidas y los enigmas arcanos de la humanidad. Buscador de respuestas a lo inexplicable. Creador de Red Indo.