América, una respuesta invisible (Parte II)

América, una respuesta invisible (Parte II)

En la primera parte de este escrito mencionábamos la misteriosa Isla de Pascua, enclavada en el medio del océano pacífico, formando parte del triángulo polinésico, en tierras chilenas. ¿En qué conecta esta isla con el origen del hombre americano?.

 

Uno de los puntos incómodos para muchos es la presencia del muro de características incaicas en el centro ceremonial Vinapu, un muro único en la isla, con esculpido idéntico al que uno se puede encontrar en Cuzco. Igualmente, no solo esta construcción conecta indiscutiblemente estas dos tierras, sino también las voces de los antiguos nativos.

 

Para los rapa nui, su isla se denominaba “te pito o te henua” traducido como “el ombligo del mundo”, el mismo indicativo que los Incas le daban al Cuzco, capital del Tawantinsuyo. Si usamos tan solo el sentido común, el ombligo es la cicatriz que queda en medio de nuestro cuerpo cuando nos quitan el cordón umbilical y nos separan de nuestra madre. Por lo tanto, ¿serían estos pueblos americanos los hijos de una tierra madre en común?. Y aquí inevitablemente vuelve a aparecer MU o “la tierra de la abundacia”.

 

Muro estilo Incaico – Ahu Vinapu / Formación Ahu Akivi (Isla de Pascua)

 

Las leyendas rapa nui hablan de que por agua llegaron sus habitantes a esas tierras, luego del hundimiento de “Hiva”, su tierra madre. Ellos eran grandes navegantes y arribaron a esta isla por “mandato divino”, isla de características curiosamente similares a las de su tierra natal. La isla se encuentra rodeada por cientos de Moais (que significa “el rostro viviente de los antepasados”), imponentes estatuas colosales megalíticas que en su mayoría miran hacia el interior de la misma, excepto la formación de los “Ahu Akivi” que miran hacia el mar.

 

Se dice que representan a los 7 exploradores que llegaron tras el hundimiento de su tierra madre. ¿Los 7 exploradores miran a su tierra natal? Sin entrar en más detalles… ¿Se podría aventurar que Rapa Nui fuese un trozo de Hiva o MU? ¿Por qué existe una conexión entre los incas y los Rapa Nui? ¿Por qué tanto simbolismo y misterio en una isla alejada del mundo entero? Tal vez, no sea descabellado pensar que el origen de estas dos civilizaciones sea el mismo, y proceda de remanentes de una antigua era.

 

Para culminar los conceptos sobre Rapa Nui, agregar el misterio de su escritura jeroglífica llamada rongo-rongo, increíblemente similar a la de Mohenjo-daro (Pakistán), presente en la cultura del Valle de Indo (Pakistán, Afganistán y noroeste de la India). Mohenjo-Daro fue un importantísimo centro urbano y considerado “uno de los primeros del mundo”, existente al mismo tiempo que las civilizaciones del Antiguo Egipto, Creta y Mesopotamia. Aunque si tenemos en cuenta que la isla de Pascua está emparentada primariamente con Mu o “la tierra de la abundancia”, ¿Cuál de estas dos escrituras fue la primera en influenciar a la otra?. Pensemos que los nativos de la Isla de Pascua aseguran que el rongo-rongo se leía y se aprendía desde tiempos inmemoriales (obviamente mucho antes de la llegada de los europeos) y que 67 o 69 tablillas habrían sido traídas por las migraciones del primer Ariki o rey rapa nui, Hotu Matu´a, en tiempos del hundimiento de Hiva.

 

“Encadenaron y castigaron a nuestro ariki Kai Makoi y a su hijo Manuata, igual que a todos nuestros sacerdotes y jefes; todos los que sabían leer y escribir las tablillas rongo-rongo. No quedó nadie para decirnos que debíamos hacer.” “Referido por un anciano rapanui a Hermann Fischer en 1992, “Sombras sobre Rapa Nui – Alegato por un pueblo olvidado”, Hermann Fischer (1927).

 

Rongo-rongo (Isla de Pascua) / Mohenjo-daro (Valle del Indo)

 

Si revisamos por el lado del lenguaje y la escritura (por estudios arqueológicos y filológicos) existen varios datos a tener en cuenta, en los que el continente americano vuelve a incomodar al resto del mundo.

 

Aquí es donde “La fuente magna” entra en escena. Este recipiente lítico fue encontrado en las cercanías de lago Titicaca (Bolivia) en la década del 60. Si bien su iconografía zoomorfa está identificada dentro de la cultura Tiwanaku, lo curioso de este elemento es su inexplicable escritura cuneiforme sumeria mesopotámica. Obviamente en su momento se ha dudado de su autenticidad pero al día de hoy sigue siendo estudiada y el lugar del hallazgo ha sido corroborado favorablemente. Citamos algunas consideraciones del investigador Lic. Freddy Arce tomadas del blog Crónica Subterránea (de la investigadora Débora Goldstern): “Lo más extraño de la pieza estaba en su interior. Allí se veían diversos tipos de signos los que apreciándose con mucho cuidado, mostraban tres tipos de caracteres. Los que más llamaban la atención eran los que mostraban unos triángulos en bajo relieve unidos por líneas rectas, muy similares a los signos de la escritura cuneiformes, reconocida por la ciencia como la escritura más antigua en el mundo, típica de la Cultura Sumeria. De haber sido falsa, tuvo que participar gente con amplio conocimiento de escrituras antiguas, aspecto poco posible en Bolivia en la década de los sesenta. […] Clyde Ahmed Winter fue uno de los pocos estudiosos que se animaron a descifrar esos signos […] En opinión de Winter, esos signos hasta podrían considerarse “presumerios” es decir, más antiguos que la lengua más antigua del mundo. Algunos arqueólogos han creído ver cierta familiaridad de la iconografía exterior con la de la cultura Pukara, pretiwanakota asentada en la región noroeste del Titicaca, muy cerca de la ciudad de Puno. […] ¿cómo es posible que haya inscripciones proto-sumerias en un vaso encontrado cerca del Titicaca, a unos 3800 metros de altura sobre el nivel del mar, distante decenas de miles de kilómetros del lugar de expansión de la civilización sumeria?”

 

Otro ejemplar para tener en cuenta es el “Monolito de Pokotia”. Estatua encontrada en la década del 60 a 2 km de las ruinas de Tiwanaku. El epigrafista Winters también ha estudiado las grafías del monolito interpretándolas como escritura pictográfica proto-sumeria. Esto sin dudas ha causado revuelo en el ámbito oficialista de la arqueología.

 

Fuente Magna y Monolito de Pokotia (Bolivia) – Comparación escritura cuneiforme Sumeria

 

Sin duda, la ciencia oficial no valida viajes interoceánicos desde oriente a occidente en épocas remotas, y mucho menos en sentido contrario. Pero el gran problema es que estaríamos hablando de lenguas “proto” en América, es decir que no solo existía la escritura hace miles de años sino que las mismas eran más antiguas a las de la tierra de origen. Recordemos que la escritura cuneiforme es considerada una de las expresiones más antiguas de escritura (3000 a. C. aprox.).

 

Como notamos en referencias previas, existen pruebas de escritura en la antigua América, incluso hasta algunos cronistas afirman que la misma se remitía anteriormente al diluvio, y que ciertos manuscritos encontrados fueron quemados en España, en manos de la corona o tal vez conservados hoy en los archivos vaticanos, quien sabe.

 

La erudita investigadora Ruth Rodríguez Sotomayor registra en sus obras otros sistemas de escritura preamericana como los Tankas (textiles con escritura jeroglífica), Quelkas (libros de hojas de plátano), el ábaco Azteca y los Atun-Khipus (sistemas de cuerdas atadas) entre otros. Estos sistemas de escritura podían ser realizados gracias a los grandes conocimientos matemáticos, funcionando los mismos como “ordenadores ecológicos”. Sin embargo asegura que el libro lítico es el más antiguo de la humanidad, utilizado por los sabios preamericanos, manifestando un sistema de escritura desarrollada en sus complejos y artísticos esculpidos.

 

El más claro ejemplo son las tan refutadas Piedras de Ica (Perú) que indicarían un extenso conocimiento en biología, medicina, botánica, tecnología, etc, por parte del hombre antiguo. Sus alarmantes grabados con diferentes especies de saurios, artefactos avanzados y hasta trasplantes de corazón siguen dando que hablar en la actualidad. El Dr. Javier Cabrera Darquea fue quien dedicó gran parte de su vida en dar a conocer estas piedras y su legado. Una vez más podemos ver que de confirmarse este hallazgo estaríamos en presencia de un hecho que sucumbiría la historia, demostrando que el hombre primigenio americano convivió con los dinosaurios en tiempos pretéritos y que poseía avanzadísimos conocimientos en muchas áreas. Falsas o no, resulta sospechoso fraguar más de ¿40000 piedras!?.

 

Piedras de Ica

Si miramos cruzando el océano, es innegable trazar paralelos y similitudes de América hacia el mundo. Por dar un algunos vagos ejemplos, las pirámides, el culto solar y los cráneos alargados (Paracas) son un alarmante equivalente en Egipto, contando también los grabados de la cueva de los tayos en Ecuador, con simbologías mesopotámicas. Nadie dice que en tiempos antiguos no hayan podido haber llegado desde otros continentes hasta aquí, pero las evidencias nos remiten que en un principio, los precursores pudieron tener base en América.

 

Rasgos, vestimentas, religión, arquitectura e hilando más fino las lenguas tienen una llave más que importante. Muchos lingüistas hablan de la similitud del proto-sumerio con el aymara por ejemplo, pero una cantidad de etnias mundiales (etruscos, vascos (euskera), griegos, sumerios, magyares, etc) conservan infinidad de elementos y similitudes a la lengua americana ancestral, la que para muchos es la lengua primigenia original: El Runa Simi.

 

Ruth Rodríguez postula al continente americano como cuna de razas de la humanidad, una postura revolucionaria pero muy fundamentada con más de 40 años de estudios. En sus obras descubre gran similitud entre los topónimos y antropónimos del reino de los Kitus (actual Ecuador) con vocablos del sánscrito de la India. En sus reveladores estudios asegura que el Runa Simi, la lengua de los hombres (o Aymara, según ubicación geográfica) es la lengua primigenia de donde derivan las lenguas euroasiáticas y el sánscrito de la India.

 

Textualmente expone: “Esto me ha llevado muchos años de investigaciones, pues decidí indagar en los Vedas, donde encontré las confirmaciones, de que la raza preamericana se consideraba la instructora de los Brahmanes, y que había arribado a la India en edades remotísimas donde impartió sus conocimientos primigenios sobre Cosmogonía, Ciencias, Artes y Lenguas. Posteriormente […] Llegó a mis manos de forma increíble, una obra de un erudito argentino el Dr. Henri Girgois, titulada El Oculto, entre los aborígenes de Sudamérica, la raza quechwa una raza ariana. Barcelona, 1901. […] Llegando para confirmar mi tesis, porque el Dr. Girgois, era un lingüista, y había realizado un estudio comparativo de la fonética Runa Simi y el Sánskrito, verificando que se trataba de una misma lengua, y que el Runa Simi era el Sánskrito primigenio, el Sánskrito aglutinante.”

 

Interpretaciones raciales de Cabezas Olmecas
¿Raza negra en América precolombina?

En otra de sus entrevistas agrega: “En Europa y Asia se sabe que existió en edades remotas una lengua prehistórica o protohistórica, que no se ha identificado, y fue la lingüística alemana quien hacia el siglo XIX impuso como dogma que era el sánskrito de la India, la lengua madre de las lenguas euroasáticas, sin contar con los pueblos de origen desconocido de Europa y Asia, de los cuales se niegan a resolver sus orígenes.”

 

Sus estudios aseguran que las migraciones fueron por tierra y mar desde América en épocas remotísimas antes y después del diluvio (12000 a. C.) a las 4 regiones del planeta. Estos viajeros poseían grandes conocimientos de la bóveda celeste para llevar a cabo sus intereses. Apoyándose en las crónicas de Juan de Velasco nos relata que los Karas habrían fundado una ciudad llamada Kara (actualmente Bahía de Caráquez en Ecuador) y que los mismos sabían que anteriormente habían llegado gigantes a esas costas ocupado gran parte de esas tierras. Los Karas formaban parte de la gran raza Wara que se dividió en tres ramas. Los Karas (emigrantes a Europa y Asia, fundadores de Karia), los Tupi Waras (emigrantes en Anatolia, actual Turquía donde fueron conocidos como los Hititas) y los Íberos (asentados en la provincia Argentina de Corrientes. Emigrantes a Europa donde su legado es reflejado en la península ibérica).

 

A continuación la autora adhiere la conexión de los antiguos americanos con la India, descubriendo un detalle muy importante del rastro del hombre americano: “Los vedas tienen más de 9000 años y son más antiguos que la biblia. Los KaraMaya o NahuaMaya les han transmitido los fundamentos de la cosmogonía, ciencias, artes, y lenguas. En el libro de los vedas se afirma que esta raza instructora era Pushkara o Preamérica, también denominada el Patala. Esta designación está formada por la raíz Patali, que significa rojo, lleno de color y tala se traduce como espacio, lugar terreno suelo, extensión de tierra cultivable, isla, etc. Esto nos da a entender que se trata de la tierra de la raza roja que sería la raza preamericana.”

 

Maya / Hindu

 

Figura de Campeche, México (600 a 900 d.C) / Ganesha (India).
Varias similitudes, entre ellas el gesto sagrado del Mudra.

 

Es muy llamativo este párrafo, ya que otra vez se adjudica a la raza americana como raza roja, proveniente de una isla abundante, ¿América / Mu?. Demás está decir que si los preamericanos fueron los instructores de los vedas, esto debería haber sido en sus migraciones al Asia y por lo tanto los mismos habrían heredado su lengua primigenia, de la cual tiene semejanzas el sánscrito de la India.

 

Siguiendo con los postulados del génesis andino la investigadora asegura un “nuevo comienzo” en Tiwanaku después del diluvio donde continuan las migraciones y expansiones globales. Textualmente sentencia: “La raza Wara, fue la primera raza blanca que descendió de Tiwanaku después del Diluvio y durante su expansión para repoblar el contienente, fundó un reino en la costa del Ecuador, llamado Kara, nombre autóctono deformado por los inquisidores y transformado en Bahía de Caraquez.”

 

Monolito barbado (Tiwanaku)

Con la anterior descripción se hace inevitable aludir a la enigmática Tiwanaku una vez más, donde se trazan leyendas que hablan del cacique Huyustus, uno de los pocos nombres que subsisten en la cultura tiwanakota a quien se describiría como “alto, blanco, orejón y barbado, de cabellos y piel como el sol”. Una definición parecida tendría el dios Viracocha (según la recontrucción de las leyendas): “alto, robusto, blanco, con abundante cabello rubio y barbado”. Por citar un ejemplo entre varios… no olvidemos a los Comechingones, nativos de la zona de las provincias de Córdoba y San Luis (Argentina), altos, de barbas rojizas y hasta algunos de “aspecto caucasoide” según lo que antiguamente se describía.

 

Cieza de León, cronista conquistador enmarca una curiosa referencia sobre los chachapoyas (cultura preincaica): “Son los más blancos y agraciados de todos cuantos yo he visto en las Indias que he andado, y sus mujeres fueron tan hermosas que por serlo, y por su gentileza muchas de ellas merecieron ser de los incas y ser llevadas a los templos del sol […] andan vestidas ellas y sus maridos con ropas de lana y por las cabezas solían ponerse llautos, que son señal que traen para ser conocidas en todas partes”. ¿De donde procedería esta descendencia? ¿Raza nativa antediluviana? ¿Migración precolombina posterior hacia las américas?

 

Resulta interesante que si tomamos en cuenta diferentes puntos, podríamos afirmar una diversidad racial (sean “dioses” u otra raza difente anterior al diluvio); pues estos mismos hombres sumado a las razas de gigantes, dioses y semidioses se rehúsan a marcharse de la hipótesis del crisol de razas americano y su expansión posterior.

 

Antes de proceder a la última parte del artículo, difícil resulta abandonar la idea del continente desaparecido. Todo lo referido al “mito” oral, parece señalar hacia donde hoy yacen las eternas y pacíficas aguas, lugar que con añoranza se recuerda a la patria del inicio, de la que hablaban los primeros americanos. Y es ahí donde debemos dirigirnos. ¿Pero porqué no existen vestigios físicos o arqueológicos? O sí existen… pero permanecen ¿censurados?.

 

“Science News” 9 de abril de 1966
Pilares bajo el océano
cercanos a las costas peruanas

Veamos este relato en un clásico libro de Charles Berlitz “Misterios de los mundos olvidados”: “En 1966, un gran descubrimiento llevado a cabo a la altura de la costa del Perú produjo gran conmoción en el mundo de la arqueología, aunque nunca se llegó a hacer público. Todo comenzó cuando la Universidad de Duke patrocinó un viaje de investigación oceanográfica, bajo la dirección del doctor Robert Menzies, con el exclusivo fin de localizar cierta especie rara de molusco marino en la zanja de Milne-Edward, frente a la costa peruana. En el curso de esta búsqueda, las cámaras fotográficas captaron lo que luego fue descrito como columnas talladas, que se extendían por una llanura submarina a una profundidad de mil brazas. Posteriormente se utilizaron modernos aparatos de sonar, y se comprobó la existencia de otras columnas y rocas talladas en la vecindad, que parecían ser restos de antiguas construcciones, aunque, según el doctor Menzies «…la idea de una ciudad hundida en pleno Pacífico era algo verdaderamente increíble…». Una inspección preliminar de las fotografías que se obtuvieron demostró que las columnas no sólo estaban talladas sino que, además, parecían grabadas con ciertos caracteres escritos. Las fotografías de estas columnas talladas se guardan celosamente en los archivos oficiales y jamás se ha dado ninguna información sobre las mismas. Tampoco se ha intentado organizar una expedición para rescatarlas del fondo del mar, ya que ello implicaría unos gastos considerables […]”

 

Este descubrimiento relatado en el libro de Berlitz es real y ocupó la tapa de la revista “Science News” el 9 de abril de 1966. Al día de hoy podemos comprobarlo de forma online en este enlace. Es decir, también hay pruebas físicas y arqueológicas; entonces, ¿Qué se oculta? ¿Porqué estas pruebas están celosamente guardadas y no se volvieron a estudiar? ¿Acaso pueden cambiar el rumbo de la historia?…

 

Y ahora, adentrándonos en la última parte de este escrito señalaré tal vez a uno de los exponentes más relevantes dentro del repatriamiento de la cultura mundial a tierras americanas. Me estoy refiriendo al explorador húngaro-argentino Juan Móricz, quien luchó por dar a luz su gran hallazgo en la cueva de los Tayos, en los años 60, cuando hablar de estos temas era algo más que prohibido.

 

Este explorador aseguraba que los magiares de los Cárpatos europeos eran de origen americano, manifestando que los antiguos pueblos ecuatorianos (cayapos, jibaro-shuar, tschachi, saragurus, salasakas, etc) todavía hablaban el antiguo magyar (húngaro) comparando su común raíz lingüística. En sus estudios remarcaba que la cantidad de topónimos y antropónimos en los dialectos del Ecuador eran altamente identificables con el sumero y magyar, y aunque existían diferencias sustanciales entre estas lenguas por la “aculturación”, esta similitud no podía ser una vana coincidencia.

 

En su única publicación “El origen Americano de los Pueblos Europeos”, reflexiona sobre el problema del origen: “La exclusión del continente americano del movimiento histórico cultural de los pueblos, es la piedra angular de la distorsión que reflejan nuestros conocimientos actuales de la prehistoria. Los complejos problemas de origen de pueblos y cultura no encuentran solución, por haberse excluido de nuestro globo terráqueo al continente americano. En nuestra unidad terráquea, los pueblos prehistóricos realizaron sus movimientos, conmovieron, formaron y difundieron nuestro actual acerbo cultural.”

 

En 1969 denuncia el descubrimiento de una red de túneles subterráneos en el oriente ecuatoriano (Provincia de Morona Santiago) encontrando una biblioteca metálica (con láminas de oro, plata y cobre) y piezas con un valor histórico y cultural incalculable para la humanidad dentro de esas cuevas. Es así como lo describe ya que este material contendría toda nuestra historia, nuestra genealogía, nuestro origen a través de las distintas eras.

 

Estos objetos y planchas tendrían relación con una civilización perdida, que se habría refugiado en esas cuevas tras el diluvio para resguardar el conocimiento ancestral de la humanidad. Con el correr del tiempo el legado fue pasando de mano a los nativos de la zona, los Shuar, muchos de ellos conocedores de estos secretos subterráneos. Lo inquietante de estos objetos son sus inscripciones y grafías que muchos interpretan (aparte del simbolismo andino) dentro del egipcio, fenicio, magyar, sumerio-babilónico, etc.

 

Colección Padre Crespi

 

Otra vez volvemos al punto inicial, ¿De dónde procedían estas planchas? ¿Desde Mesopotamia hacia América o desde América hacia Mesopotamia?. Móricz en su obra expone textualmente: “7.000 – 8.000 años A. C. un pueblo andino llega navegando en balsas a la Baja Mesopotamia y sienta las bases culturales, que luego se difundirán y serán absorbidas por otros pueblos, que a su vez retransmitirán los conocimientos adquiridos. A este pueblo se lo ha denominado Sumir, Shumir o Sumer. Conocen la escritura ideográfica y luego la cuneiforme, y por ello, se los tiene como iniciación de la historia humana. Su cuna no se ha encontrado aún y como es común se atribuye su origen a los grandes desiertos asiáticos, de donde las crónicas medievales como por arte de magia, hacen surgir todos los pueblos. El pueblo Sumer tuvo su origen en América y desde este continente llegó navegando a la Baja Mesopotamia”

 

En otro párrafo agrega: “El conocimiento de las corrientes marinas y de los vientos alisios además de disponer de los materiales más preciosos para la navegación, como el palo de balsa, hacían de los viajes transoceánicos no una hazaña, sino un viaje común a pesar del tiempo que insumía el mismo.”

 

Móricz se ha llevado varios de estos secretos a la eternidad, y no solo estos objetos ha encontrado, sino también restos de una giganta de 7 metros (casi completa en estado fosilizado) y otros dos más pequeños, testificado por su amigo el espeleólogo Julio Goyén Aguado. Evidentemente algo tuvo que pasar en los confines de ese mundo oculto, pues nadie más pudo encontrar (hasta lo que se conoce públicamente) esa biblioteca metálica. Según Móricz, en la cueva regía una fuerza superior y él afirmaba que existía una civilización intraterrena, los Taltos, seres físicos, pero superiores espiritualmente. Estos serían los encargados de guardar el conocimiento ancestral de la humanidad. Por ello Móricz hacía mención de que lo hallado en la cueva se dio porque le fue permitido por los Taltos, seres que él aseguraba haber visto.

 

En otro de sus pasajes, nos acerca la visión del origen americano del los magyares: “El pueblo Magyar remonta su genealogía a los dos progenitores Gog y Magog, y sus tradiciones ubican el ancestral solar patrio en el “Centro del Mundo”. Esta tradición la conserva aún la ciudad de Quito, que se llama a sí misma la “Mitad del Mundo”, y en su nombre guarda la tradición de los progenitores, pues su historia se remonta al antiguo Reino de Quitus, que en la lengua Magyar significa: dos progenitores. Kit = des y us = progenitores. En el magyar actual sería: Két-ós.”

 

El sacerdote salesiano Carlo Crespi fué otro protagonista en esta historia y poseía una gran colección de estas planchas y objetos, obsequiados por los nativos Shuar, todos o casi todos extraídos de la cueva de los Tayos. Crespi aclaraba que todos los obsequios de los nativos provenientes de la cueva pertenecían a tiempos antiquísimos pre-cristianos y en su mayoría los símbolos representados en los objetos se referían a tiempos prehistóricos anteriores al diluvio. El Padre Crespi falleció hace varios años y lamentablemente una gran parte de esta colección se encuentra perdida por diversas razones.

 

Poco queda decir acerca de la cueva de Tayos, que no se haya descrito a lo largo de los años de investigaciones. Una vez más América impone su fuerza para tomar la delantera en las bases culturales primigenias, que muchas veces se le intentan negar.

 

A lo largo de este extenso desarrollo escrito apreciamos que acontecimientos como el diluvio, la creación y las eras cíclicas son aquellos hechos que se convierten en las lejanas tradiciones que recuerdan nuestros ancestros. Esa lógica y natural dinámica del nacer, perecer y volver a empezar, como es en el cosmos, también es aquí.

 

Fluctúan las piezas del rompecabezas, entre eras y tiempos perdidos donde se nos hace difícil armar una línea de tiempo sólida. Civilizaciones cíclicas, que aunque estén detrás en la historia, no significa que hayan tenido menos evolución tanto tecnológica como espiritual.

 

Tal vez se han plantado abundantes temas sobre este escrito, a los cuales se les puede dedicar estudio de forma independiente. Así y todo han quedado muchos tópicos afuera, que también pugnan por una América protagonista en la historia universal. Del mismo modo, tampoco se ha abordado la parte relacionada a la creación divina, que considero una parte vital en esta historia, pero es tema para otra nota.

 

La idea principal de analizar tanto las tradiciones como los hechos científicos resulta un coctel necesario y complementario para la elaboración de conclusiones.

 

Por esto mismo deseo agregar a modo de concluyente, que la historia de América es gigante, profunda y compleja, sin duda hay que redescubrirla, revalorando a los pueblos originarios, a los nativos, pero de la mano de los que realmente desean saber y pelear por la verdad, ya que tomando en cuenta algunos indicios, al menos podemos llamarnos a la duda o sospechar de que la historia oficial pudo estar equivocada, dando posibilidad a un giro alternativo. Personalmente creo que estos temas no quieren ser estudiados, ni defendidos, porque eso cambiaría el rumbo de la historia, del origen, de la humanidad.

 

escalonados_indo

 

¿El génesis fue andino? ¿Fue en América el origen de la humanidad? Es una posibilidad muy factible la del inicio en América, aunque por ahora debemos seguir indagando en este misterio a mi entender. Lo que si podemos asegurar es que las culturas andinas, en tiempos pretéritos, han influido culturalmente en casi todo el mundo, con un conocimiento de procedencia prediluviana, mucho más antiguo de lo oficialmente aceptado. Esa, es la voz de los antiguos, de la historia prohibida y tal vez de la ciencia en un futuro no muy lejano.

 

Es a libre elección revisar cada punto y replantearse, al menos, en donde se ubica el continente americano en sentido general. Como siempre la respuesta está en cada uno, aunque mi sugerencia es motivar a seguir indagando y cuestionando sobre este tópico.

 

¿Qué trata de ocultar la ciencia y la iglesia? ¿Qué ocurriría si la historia oficial fuese errónea y el hombre o la cultura original fuesen originarios de América?

 

No creo que muchos científicos, académicos o clérigos estén dispuestos a cambiar el curso de la historia humana, pero al menos podremos decir que en América existe una respuesta invisible, que cada día se desespera más por ser desempañada.

 

Decía un gran cantante español… “cuando Dios hizo el edén, pensó en América”…

 

Mariano Mancini

 

 

 

 

Refencias bibliográficas (Parte I y II)

 

  1. Anales de los Xahil
    Referencias Online: Anales de los Xahil (Google Books)
  2. BERLITZ, Charles; (1974) “Misterios de los mundos olvidados”, Editorial Bruguera
  3. MORICZ, Juan; (1968) “El origen americano de los pueblos europeos”, La Asociación de Estudios Históricos, Guayaquil, Ecuador
  4. PALACIOS VILLAVICENCIO, Manuel; (2014) “Amerika Prohibida”, Ediciones Hirana Padme
    Referencias Online: https://tayoscave.wordpress.com/
  5. PLATANEO, Mónica Liliana; (1978) “America y el misterio de los orígenes”, Colección Cuarta Dimensión, Cielosur Editora, Buenos Aires, Argentina
  6. RODRÍGUEZ SOTOMAYOR, Ruth; (2013) “El mensaje oculto de los libros líticos andinos: El origen de los arios está en Preamérica”, Editorial Liber Factory
  7. SITCHIN, Zecharia; (1990) “Los Reinos Perdidos” Ediciones Obelisco
  8. Wikipedia
    Referencias Online: Teoría del Poblemiento TempranoDiluvio UniversalExtinción MasivaMu (Continente Perdido)Anales de los CakchiquelesPopol VuhTítulo de Totonicapán
  9. Entrevistas de Youtube a Hector Burgos Stone.
  10. Entrevistas de Youtube a Ruth Rodríguez Sotomayor.
  11. Fuente Magna y Monolito Pokotia – Escritura Cuneiforme en Bolivia – Primera Parte
    Referencias Online: http://cronicasubterranea.blogspot.com.ar/2010/05/fuente-magna-y-monolito-pokotia.html
  12. Ruth Rodríguez Sotomayor – América Cuna de Razas-Entrevista Exclusiva – Parte Final
    Referencias Online: http://cronicasubterranea.blogspot.com.ar/2011/07/ruth-rodriguez-sotomayor-america-cuna.html
  13. Science News
    Referencias Online: https://www.sciencenews.org/sn-magazine/april-9-1966
  14. Magyars & Móricz
    Referencias Online: http://www.goldlibrary.com/magyars_moricz_s.html
  15. Tesoros de México: Códices Mixtecos, Aztecas y Mayas que Sobrevivieron a los Conquistadores
    Referencias Online: https://www.ancient-origins.es/artefactos-escritos-antiguos/tesoros-m%C3%A9xico-c%C3%B3dices-mixtecos-aztecas-mayas-que-sobrevivieron-los-conquistadores-002665
  16. La variación de la inclinación del eje de rotación de la Tierra
    Referencias Online: http://cambioclimaticoenergia.blogspot.com.ar/2010/05/la-variacion-de-la-inclinacion-del-eje.html
  17. Memorial de Sololá
    Referencias Online: http://americaindigena.com/s8docs.htm
  18. Popol Vuh
    Referencias Online: http://www.artehistoria.com/v2/contextos/11721.htm
  19. Los amigos voladores de los indios Hopi
    Referencias Online: http://andreas.faber.cat/articulos/extraterrestres/los-amigos-voladores-de-los-indios-Hopi/
  20. Rongorongo: uno de los últimos enigmas de Rapa Nui
    Referencias Online: http://alexguerraterra.blogspot.com.ar/2012/07/rongorongo-uno-de-los-ultimos-enigmas.html
  21.  

 

Mariano Mancini

Mariano Mancini

Diseñador Gráfico, entusiasta apasionado sobre el fenómeno OVNI, las civilizaciones desaparecidas y los enigmas arcanos de la humanidad. Buscador de respuestas a lo inexplicable. Creador de Red Indo.